En junio de 2024, el Bugatti Tourbillon hizo su primera aparición en la escena mundial, con el aclamado estreno mundial en la sede de la marca en Molsheim. Es un automóvil concebido en todos los sentidos para superar los límites de lo posible, una filosofía que se manifiesta de forma espectacular en su avanzado diseño aerodinámico. En el último episodio de Una nueva era, los ingenieros y aerodinamistas de talla mundial de Bugatti descubren el arte de crear un nuevo hiperdeportivo que domina las fuerzas del aire.
El primer paso en la creación de uno de los coches de carretera más sofisticados aerodinámicamente del mundo comenzó con una idea sencilla: crear un cambio radical respecto a las obras maestras anteriores. “El predecesor del Tourbillon, el Chiron, ya era un coche de baja resistencia aerodinámica. Pero con el Tourbillon, tenemos que hacerlo mejor”, subrayó Paul Burnham, Ingeniero Jefe de Vehículos de Bugatti para el Tourbillon.

Llevar el concepto de rendimiento aerodinámico más allá del Chiron, que batió el récord mundial de velocidad máxima, empezó en un punto inversamente pequeño del proceso de desarrollo. Una vez sentadas las bases del próximo hiperdeportivo de Bugatti por los equipos de diseño e ingeniería de la marca, meses de simulaciones CFD (Dinámica de Fluidos Computacional) les dieron una primera idea del rendimiento que estaba por llegar. Para dar el siguiente paso, quince meses antes de que el Tourbillon se presentara al mundo, un grupo de algunos de los mejores ingenieros y aerodinamistas de Bugatti se reunieron en un túnel de viento de última generación en Italia, centrándose en un modelo a media escala del Tourbillon.
“Esta prueba representa la primera validación del modelo a escala. Es la primera prueba en la que evaluamos diferentes volúmenes de diseño y diferentes cambios en el coche. Intercambiando piezas, dirigimos el coche hacia la búsqueda de prestaciones a alta velocidad, pasando más adelante en el proceso a la eficacia de manejo y la capacidad dinámica.”
David Šoštarić
Jefe de Aerodinámica de Bugatti Rimac
El modelo en el centro de este meticuloso programa de pruebas es en sí mismo una obra de arte. Reflejando a la perfección la forma de lo que evolucionaría hasta convertirse en el Tourbillon, el modelo de pruebas se elaboró meticulosamente a partir de 250 componentes individuales impresos en 3D, equipados con más de 100 tomas de presión alrededor de los paneles del cuerpo del modelo.




Estas medidas tan exhaustivas, colocadas con precisión a lo largo de su forma exterior, sirvieron a un propósito crítico en el desarrollo aerodinámico del Tourbillon. Correlacionando cada uno de los puntos relativos a las mediciones del flujo de masa, los puntos de presión estática y las velocidades del aire, los instrumentos fueron cuidadosamente analizados por los ingenieros aerodinámicos del Tourbillon para validar su perfil de rendimiento previsto para el coche, escrupulosamente desarrollado en el mundo virtual con herramientas de simulación de vanguardia.
Bajando la intrincada área frontal del coche; integrando un difusor trasero muy avanzado; encogiendo la casa de cristal del perfil exterior del habitáculo y su impacto aerodinámico – en todo el Tourbillon, los aerodinamistas e ingenieros de Bugatti fusionaron conocimientos basados en datos con su experiencia líder en la industria para mejorar el diseño del vehículo, creando una poderosa evolución del Chiron.




Por tanto, el objetivo último del magistral trabajo de los equipos estuvo claro durante todo el desarrollo del Tourbillon: optimizar el coeficiente de resistencia aerodinámica y el flujo de aire en todo el coche. Las decenas de horas, días y meses invertidos en lograr esta misión, se unen así para hacer realidad la capacidad dinámica establecida como referencia de rendimiento. La dedicación y destreza vertidas llevan el concepto de las capacidades del hiperdeportivo Bugatti a cotas sin precedentes, hasta el punto de que el Tourbillon puede alcanzar su velocidad máxima sin el alerón trasero desplegado, pero permaneciendo altamente estable.
A medida que se aceleraba el intrincado proceso de correlacionar los modelos de simulación con los resultados de las pruebas reales y el desarrollo de las piezas, el tamaño del propio Tourbillon creció durante el año siguiente, pasando de modelo a prototipo de tamaño real, una evolución que vio crecer proporcionalmente la escala de las instalaciones del túnel de viento.
“Hemos pasado de un túnel de viento a escala a una instalación a tamaño real, continuando nuestro programa de validación del rendimiento aerodinámico del Tourbillon. Sólo que ahora estamos utilizando un prototipo a escala real, lo que representa un paso natural para mejorar la calibración de nuestras herramientas de simulación, consiguiendo ese siguiente grado de precisión en los resultados.”
Paul Burnham
Ingeniero Jefe de Vehículos de Bugatti para el Tourbillon
Culminación de un proyecto intensivo durante años de pasión artesanal, la primera fase experimental-prototipo reafirmó así las proyecciones de simulación cuidadosamente elaboradas por los equipos de aerodinámica, sentando las bases para crear prototipos aún más sofisticados y, en última instancia, la manifestación final de la nueva era de Bugatti.
“El Tourbillon es un programa completamente nuevo; empezamos realmente desde cero. Estamos fusionando más de un siglo de experiencia en motores de combustión con las prestaciones eléctricas más avanzadas. El nuevo sistema híbrido supone un cambio significativo respecto a los modelos Bugatti del pasado y hace que el sistema de refrigeración sea mucho más complejo. Pero por eso hemos llevado el detalle al siguiente nivel, estudiando intensamente los flujos de aire a través de los canales del radiador en la parte delantera, hasta las tomas de aire detrás de la puerta dentro de la icónica línea C de Bugatti, para asegurarnos de que nuestras simulaciones digitales se alinean con el modelo físico y proporcionan suficiente refrigeración para gestionar el rendimiento del coche.
El Tourbillon ha sido creado por equipos dedicados a la búsqueda de la perfección. Todos se han comprometido plenamente a hacer del Tourbillon un nuevo punto de referencia para la industria automovilística, y es un verdadero testimonio de la habilidad y la pasión que han alimentado su desarrollo.”
Paul Burnham
Ingeniero Jefe de Vehículos de Bugatti para el Tourbillon