Cuando un nadador de 100 metros se tira al agua, cada ángulo de su cuerpo, cada contorno de su forma, puede marcar la diferencia entre ganar y perder una fracción de segundo y, con ello, la competición. Mientras que el superdeportivo Lamborghini Temerario acelera de 0 a 100 km/h en solo 2,7 segundos, el dos veces campeón mundial de natación Filippo Magnini necesita la máxima eficiencia aerodinámica o “hidrodinámica” para ser el mejor. “Tengo dos objetivos”, señala Magnini. “Debo alcanzar la mejor técnica y potencia: este es mi estilo, el que me da el mejor rendimiento hidrodinámico”.
En el vídeo “Sculpted by Speed”, la velocidad lo es todo para un nadador de velocidad suprema, afirma Magnini. Para él, la distancia de 100 metros es la referencia definitiva para los nadadores más rápidos y aerodinámicos, del mismo modo que un superdeportivo se define por su capacidad de aceleración de 0 a 100 km/h. “Al igual que en el desarrollo del Temerario, buscamos el perfil dinámico óptimo para atravesar el aire o el agua: queremos alcanzar la máxima velocidad en nuestros respectivos entornos”.
Por supuesto, Magnini no es una máquina ni un superdeportivo, pero siempre está atento a su técnica: a cómo mueve los brazos y las manos, por ejemplo. Sabe que, al igual que un conductor al volante de un Lamborghini en una situación de alto rendimiento, cada detalle cuenta. Desde la eficiencia de cada movimiento de los brazos y las muñecas, hasta el control de la respiración. Todo puede optimizarse para alcanzar la máxima eficiencia.
“Cuando eres un nadador, no juegas un partido; es algo más serio. Es diferente a ser futbolista o jugador de baloncesto. Cada movimiento y dinámica de un nadador debe ser perfecta para ser el mejor. La superioridad aerodinámica es lo que diferencia simplemente participar o ser el mejor de tu categoría”
“Para mí, el agua se convierte en mi segunda piel, es mi entorno natural. Me adentro en ella conociendo mis cualidades, mi estilo. Cómo me envuelve y cómo mis músculos responden cuando el agua rodea mi cuerpo me da ventaja hidrodinámica. Para el Temerario, es el aire lo que se mueve alrededor de su forma aerodinámica, ayudándole a generar su rendimiento de ‘fuoriclasse’”.




El Temerario se presenta como el nuevo referente en el segmento de los superdeportivos, gracias a un rendimiento líder en su clase. Su nuevo sistema de propulsión híbrido combina un motor V8 biturbo completamente nuevo con tres motores eléctricos, ofreciendo una potencia total de 920 CV. El V8 biturbo ha sido diseñado y desarrollado desde cero en Sant’Agata Bolognese y es el primer y único motor de un superdeportivo de producción capaz de alcanzar las 10.000 rpm. Su rendimiento es una auténtica revelación: una velocidad máxima de más de 340 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 2,7 segundos.
Con el Temerario, Lamborghini ha alcanzado la cima de la eficacia aerodinámica mediante la consecución de tres objetivos principales de diseño: estabilidad a altas velocidades, mayor rendimiento de refrigeración y máxima eficacia de frenado.
Los diseñadores e ingenieros de Lamborghini tuvieron en cuenta la nueva cadena cinemática híbrida y el aumento de los objetivos de carga aerodinámica, sobre todo en la parte trasera, a la hora de desarrollar la carrocería y los bajos del Temerario: el resultado es un +103% de carga aerodinámica trasera en comparación con el Huracán EVO, que aumenta hasta el +158% si el coche está equipado con el Pack Alleggerita.
Cada elemento individual se ha diseñado para contribuir a un rendimiento aerodinámico excelente. Empezando por el frontal, donde los DRL se han convertido en elementos aerodinámicos, los faros hexagonales con tomas de aire específicas y deflectores tienen la misión de conducir el flujo de aire desde el parachoques hasta la parte superior de los radiadores laterales, y las dos aletas se han instalado en las tomas. La aleta superior, con un perfil en forma de ala, desvía el flujo hacia abajo, que es captado por la segunda aleta horizontal, dirigiéndolo para que entre perpendicularmente en el radiador y maximizando la eficacia de la refrigeración.




Además, las aletas que componen las rejillas de los pasos de rueda conducen el flujo hacia el exterior de la rueda, alejándolo del radiador lateral y minimizando su torbellino, con el doble efecto de reducir la resistencia aerodinámica y desplazar la carga aerodinámica hacia la parte trasera.
Los retrovisores exteriores, trabajando al unísono con la parte delantera del vehículo, tienen como objetivo no sólo minimizar la resistencia aerodinámica, sino también dirigir el aire hacia los radiadores laterales, aumentando la capacidad de refrigeración de los componentes mecánicos.
El diseño del techo con un canal central dirige el aire hacia el alerón trasero, integrado en la carrocería del vehículo, mejorando así la eficacia aerodinámica y aumentando la carga aerodinámica. Los laterales curvados del capó del motor también contribuyen a este resultado, aumentando la porción de aire que fluye a través de la parte lateral del alerón. El paquete opcional Alleggerita incorpora un alerón trasero ligero de alta carga, que se obtiene aumentando la altura del borde de salida con el consiguiente aumento de la curvatura.
Los bajos del vehículo también desempeñan un papel estructural en términos de eficacia aerodinámica. Los bajos están equipados con generadores de vórtices: tres pares de aletas dispuestas como las ramas de un árbol aumentan la carga aerodinámica trasera, ayudando a la acción del difusor que, gracias a una superficie un 70% mayor en comparación con el Huracán EVO y a un ángulo aumentado en 4°, maximiza la extracción vertical del flujo de aire de la parte inferior. La mayor demanda de refrigeración dictada por la nueva cadena cinemática turbohíbrida ha hecho necesario el desarrollo de una nueva disposición del radiador, que proporciona una mejora del 30% en el rendimiento de la refrigeración.
Además, para maximizar las excepcionales prestaciones del Temerario, se ha desarrollado un nuevo concepto de refrigeración de los frenos para optimizar el frenado del vehículo. La sección delantera incorpora un deflector fijado al brazo inferior de la suspensión que aprovecha el flujo desviado por el difusor delantero y lo dirige hacia la pinza de freno delantera, ayudando a refrigerarla. Se han incorporado otras dos entradas específicas en el parachoques para conducir un flujo de aire elevado desde el propio parachoques hacia los canales de ventilación de los discos; a continuación, un conducto en forma de estrella -con doble entrada pero una sola salida- aspira aire a alta presión, ayudando a mejorar la refrigeración del sistema de frenos. El resultado global es una mejora total del rendimiento de refrigeración respecto al Huracán EVO del 20% para los discos y del 50% para las pinzas.

La parte trasera incorpora una solución ya probada con éxito en el Revuelto. Los canales de ventilación de los discos traseros se alimentan a través de un conducto NACA situado en la parte delantera del alojamiento de la rueda trasera, que recoge el flujo de alta energía de los bajos y lo dirige hacia el conducto de refrigeración de los frenos.
