1976: «El año a cielo abierto»

Cincuenta años después de su presentación en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1976, Automobili Lamborghini celebra el Silhouette, el primer modelo descapotable de serie fabricado en Sant’Agata Bolognese. Diseñado por Bertone y desarrollado a partir del Urraco, el Silhouette introdujo por primera vez en la producción en serie de Lamborghini un modelo de dos plazas con motor central V8 y techo targa, aportando así una nueva interpretación del carácter deportivo de la marca.

Creado en un momento de evolución de la gama de modelos de la empresa, el Silhouette se basó en la arquitectura del Urraco P300, desarrollando su carácter de una forma más deportiva y dinámica. El techo rígido desmontable, las proporciones revisadas, los pasos de rueda ensanchados y las soluciones aerodinámicas específicas transformaron el vehículo en una nueva expresión del espíritu deportivo de Lamborghini, en la que la posibilidad de conducir con el techo retirado se convirtió en una parte integral y de valor añadido de la experiencia.

El Silhouette surgió del interés que Lamborghini ha mostrado desde hace tiempo por los coches descapotables, transformando en un modelo de serie las primeras versiones de carrocerías descapotables desarrolladas fuera de Lamborghini, como el 350 GTS y el Miura Roadster. Su concepto evolucionó aún más en el Jalpa, antes de permanecer en suspenso durante varios años y, finalmente, reaparecer, a partir de la década de 2000, en una nueva generación de modelos Spyder.

«El Silhouette representa un momento importante en la historia de Lamborghini, ya que es el primer modelo de serie de nuestra empresa que ofrece una nueva experiencia de conducción a cielo abierto. Este coche aportó una nueva dimensión a la experiencia de conducción de Lamborghini, combinando las prestaciones y el carácter deportivo de la marca con la libertad de conducir sin techo. Este principio sigue formando parte de nuestra filosofía de producto en la actualidad: crear coches que no solo ofrezcan unas prestaciones cada vez mejores, sino que también proporcionen una experiencia de conducción única y emocionalmente cautivadora».

Stephan Winkelmann, Presidente y Director Ejecutivo de Automobili Lamborghini

Del Urraco al Silhouette

La historia del Lamborghini Silhouette cobró forma en la segunda mitad de la década de 1970, en una época de evolución para la gama de modelos de Lamborghini y de profundos cambios en todo el sector del automóvil. El proyecto se basó en el Urraco P300 y conservó su arquitectura de motor V8 transversal montado en posición central.

Denominado internamente «Tipo 118 Silhouette», el coche revela su vínculo con el modelo original también en su primer nombre: Urraco Silhouette. El nombre «Silhouette» evoca las carreras del Grupo 5, en las que los coches, aunque modificados en profundidad desde el punto de vista técnico, conservaban el perfil reconocible de sus homólogos de serie.

Sin embargo, en comparación con el Urraco, el Silhouette aportó una nueva interpretación del carácter deportivo de Lamborghini. Su configuración de dos plazas y su techo rígido desmontable lo convirtieron en un deportivo diseñado para ofrecer una experiencia de conducción diferente, combinando por primera vez las prestaciones y el carácter con la libertad de conducir con el techo abierto.

Un nuevo diseño para la conducción con el techo abierto

El Silhouette es mucho más que un simple Urraco sin techo. La transformación afecta a todo el vehículo, aportando una nueva interpretación de su diseño, sus proporciones y su habitáculo, y la configuración descapotable se convierte en una de las características definitorias del proyecto.

El techo desmontable es un elemento fundamental del proyecto del Lamborghini Silhouette. El panel rígido, fabricado en material sintético, se desmonta del marco del parabrisas y de la barra antivuelco trasera, y se guarda en un compartimento específico situado detrás de los asientos, donde se fija mediante cierres especiales. Esto permite al conductor circular sin techo, manteniendo al mismo tiempo el panel a bordo. La elección de una configuración «targa» también tiene en cuenta los requisitos de seguridad del mercado norteamericano, al que se dirige el proyecto desde el principio.

En torno a esta solución, Bertone reinterpretó las proporciones del Urraco con formas más musculosas y detalles que expresan la evolución técnica del vehículo. Los pasos de rueda ensanchados permitían montar neumáticos más anchos, mientras que el alerón delantero, desarrollado en un túnel de viento, contribuía a la estabilidad a velocidades más elevadas. En la parte trasera, desaparecieron las características lamas de la cubierta del motor del Urraco, sustituidas por una luneta trasera vertical enmarcada por montantes inclinados. Esta característica hace que el Silhouette sea inmediatamente reconocible, incluso sin el techo.

El habitáculo también adquirió su propia identidad. La configuración de dos plazas se complementó con un salpicadero rediseñado, una disposición diferente de los instrumentos y nuevos asientos y tapicería. El estudio del flujo de aire también contribuyó a reducir las turbulencias al conducir sin techo, lo que mejoró el confort de los ocupantes.

Ingeniería, chasis y prestaciones a un nuevo nivel

Basado en la arquitectura técnica del Urraco P300, el Silhouette conserva su motor V8 montado transversalmente en posición central, la caja de cambios manual de cinco velocidades y la tracción trasera. Sin embargo, la transformación de coupé a targa, junto con la nueva configuración de dos plazas, requirió cambios significativos en la estructura y el chasis. Se reforzó la carrocería para compensar la ausencia de un techo fijo y preservar la rigidez torsional, al tiempo que se rediseñó el sistema de suspensión. Se adoptaron ajustes más rígidos en los muelles y los amortiguadores, y se introdujeron barras estabilizadoras para adaptar el comportamiento dinámico del vehículo a sus nuevas características.

Otra novedad fue la introducción de los nuevos neumáticos Pirelli P7 de perfil bajo, con medidas de 195/50 VR 15 en la parte delantera y 285/40 VR 15 en la trasera, combinados con llantas Campagnolo de aleación de magnesio de 15 pulgadas. Derivadas de las del Bravo, un prototipo presentado en 1974 que nunca llegó a fabricarse en serie, estas llantas presentan el característico diseño de «disco de teléfono», con aberturas circulares que se convirtieron en uno de los detalles más reconocibles del Silhouette.

Detrás de los ocupantes se encuentra el motor V8 de 3,0 litros, derivado directamente del Urraco P300. El motor conservó su disposición transversal en posición central y cuenta con dos árboles de levas en cabeza por cada bancada, distribución accionada por cadena y cuatro carburadores Weber de doble cuerpo. Con una velocidad máxima de 260 km/h, el Silhouette llevó las prestaciones de un auténtico deportivo Lamborghini a una configuración descapotable.

El primero de una estirpe

Fabricado entre 1976 y 1979 en poco más de cincuenta ejemplares, el Silhouette sigue siendo uno de los Lamborghini más raros de la historia. Su configuración de dos plazas, su motor V8 de montaje central y su techo rígido desmontable se perfeccionaron aún más en el Jalpa, presentado en 1981 y fabricado hasta 1988, que partió de la disposición del Silhouette y desarrolló aún más su concepto.

Tras el Jalpa, la fórmula del deportivo descapotable compacto desapareció de la gama durante varias décadas. El concepto de descapotable de Lamborghini sigue plasmándose en sus modelos V12 de mayor tamaño, desde el Diablo Roadster hasta el Murciélago Roadster, siguiendo una filosofía y un enfoque distintos.

Por lo tanto, el Silhouette marca el origen de una idea que permaneció latente durante muchos años: combinaba el carácter de un deportivo Lamborghini con la libertad de la conducción descapotable. Muchos años después, esta idea resurgió en una nueva generación de modelos descapotables compactos, comenzando por el Gallardo Spyder y, más tarde, el Huracán Spyder.