
Ciudad del Cabo regala una de las llegadas urbanas más singulares del mundo, enmarcada por la Montaña de la Mesa y dos océanos. Las carreteras que rodean la península del Cabo y cruzan los puertos de montaña cercanos hacen de toda la región un destino especialmente gratificante en coche o en moto. Su atractivo combina paisajes espectaculares, viajes junto a la costa y una animada cultura metropolitana.