
Capri es un destino insular en el que el paisaje, el diseño y el glamur mediterráneo pesan más que la distancia. Sus carreteras estrechas y su geografía compacta ofrecen una visión de la movilidad muy distinta de la del gran turismo convencional. Llegar por mar, recorrer sus pueblos y apreciar su larga relación con el estilo italiano son la esencia de la experiencia.